Psicosoft - La fuerza del reconocimiento y la autoestima: Amígdala e hipocampo

Claves de actuación del líder ante situaciones de gran complejidad

La complejidad en las organizaciones se produce cuando hay interacción de elementos que se influyen entre sí y el cambio es una constante que hace que no sea 100% predecible lo que sucederá. Esta situación trae consigo momentos de gran incertidumbre para el líder. No resulta fácil conducir equipos de trabajo en escenarios de gran ambigüedad, con muchas y diferentes perspectivas que aportan información válida para solventar una misma situación.

La complejidad trae consigo situaciones que el líder no puede controlar, aunque sí puede influir en ellas. Una buena metáfora es la labor del entrenador en un partido de fútbol. Ninguno de los jugadores podría jugar bien si se dedica solo a escuchar las instrucciones del entrenador, por eso debe organizar su propio juego y su interacción con los demás jugadores por sí mismo; por un lado, ajustándose a las reglas previamente acordadas con el equipo (táctica) y, por el otro, observando sobre la marcha la conducta de los otros jugadores, interpretando lo que observa y actuando por propia iniciativa. El entrenador efectivo entiende esta lógica de auto-organización y únicamente crea un marco para que el equipo pueda organizarse en el campo. La complejidad del juego hace que el partido sea influenciable pero no controlable.

Entonces: ¿Qué podemos hacer cómo líderes para mejorar nuestra actuación ante la complejidad?, ¿qué estrategias debemos poner en juego?

AUMENTAR LA COMPLEJIDAD EN EL ANÁLISIS…

  • Resulta verdaderamente paradójico decir que es necesario aumentar la complejidad cuando hablamos de gestionarla, pero está comprobado que solamente las empresas que de por sí son complejas (por su estructura, por internacionalización, por integración de diferentes culturas…) son capaces de sobrevivir a la complejidad de determinados mercados.
  • ¿Cómo aplica esto en nuestro día a día? Pues hablamos de contemplar una situación compleja, desde diferentes perspectivas y mapas mentales individuales, con diferentes hipótesis y suponiendo diferentes escenarios y efectos. Es un primer paso que hace que la situación o problema inicial se vuelva aún más complejo que al inicio. El beneficio de proceder de esta manera es la creación de nuevas ideas, estrategias y opciones. Se trata de aumentar conscientemente el rango de opciones para la preparación de una decisión estratégica de largo alcance.
  • En esta línea, el psicólogo e investigador de la complejidad Dietrich Dörner describió como error más típico al lidiar con la complejidad la ausencia de análisis global. Es habitual la tendencia a reunir datos y verificar detalles sin examinar las interacciones entre los elementos. Hablamos de actuar buscando las supuestas causas de error sin considerar los efectos en cadena. Suele ocurrir por contemplar el sistema como estático, cuando debemos entender los procesos de sistema como un cambio constante, debemos contemplar la dinámica del sistema y su evolución más allá de su comportamiento en un momento dado.
  • ¿Solución? Es importante contar con la visión de todas las partes involucradas y realizarse preguntas de diferente índole para intentar tener un mapa completo, asumiendo que existirá siempre aspectos impredecibles (¿Y sí..?, ¿qué pasaría si…?).

…REDUCIR LA COMPLEJIDAD EN LA DECISIÓN

  • Esta estrategia cambia radicalmente en el segundo paso, en el cual se seleccionan, organizan escenarios e ideas con el objetivo de focalizar la visión de un problema. Ahora sí hablamos de reducir la complejidad. ¿Cómo? Definiendo objetivos, priorizando, definiendo roles y responsabilidades, estableciendo criterios y reglas de decisión… Es una cuestión de limitar conscientemente el rango de opciones para la acción y acordar opciones concretas. Análisis como el clásico DAFO, 80/20, o la capacidad de decir ‘no’ pueden ser buenos compañeros de viaje.
  • En esta fase de ‘reducción’ también existen errores clásicos que como líderes deberíamos evitar. El más común es el llamado enfoque reducido. A la hora de tomar decisiones y en pos de una gran recompensa, llegamos a conclusiones erróneas por la elaboración de hipótesis demasiado simplificadas. Entonces se produce el denominado “vuelo hacia la acción”, que sería la tendencia a acelerar la decisión bajo presión de tiempo.
  • ¿Solución? Es clave definir o recordar las estrategias y principios para crear un punto de vista común, fijando reglas de comunicación y conducta que creen un marco de actuación compartido. Reducir complejidad apropiadamente no es solo simplificar, sino hacer selecciones conscientes de las diferentes posibilidades.

 

A nivel formativo ya estamos trabajando con éxito la gestión de situaciones complejas a través de juegos simulativos de toma de decisiones. Experimentar la incertidumbre y solventar este tipo de situaciones en el entorno de aprendizaje resulta muy enriquecedor para los líderes.

Jordi Bastús Ramírez
jordi.br@psicosoft.com