Psicosoft - Recursos Humanos: Es el momento de pensar en productividad

Innovación que educa vs. Innovación que factura

Innovación es un concepto habitualmente ligado al éxito empresarial. En el momento en que alguien expone los valores o características que tiene o debe tener una organización importante, siempre aparece este concepto como una especie de tierra de promisión en la que se alcanzan todas las metas. Es indudable que existen muchos ejemplos de innovación pura que han desembocado en liderazgos sectoriales claros y rotundos. Sin duda es exitoso adelantarse a una necesidad (más bien crear una necesidad) transformar hábitos y llegar el primero para ofrecer la solución idónea.

En el sector de la tecnología, por ejemplo, ocurre con bastante frecuencia. El fenómeno iPad es el paradigma moderno de esa máxima que dice que llegar primero es marcar la diferencia y conquistar el mercado. No en vano, el invento de Apple goza actualmente de una posición de liderazgo en la industria de la tableta, con un 62% de la cuota de ventas. Es el último ejemplo válido.

Pero la innovación no opera igual en todos los sectores, y la cuestión es que, desde luego, es muy diferente para proveedores de Recursos Humanos. En nuestro entorno se vende conocimiento, y resulta difícil que ocurra lo mismo. En el mundo del conocimiento el pionero paga un alto coste… sin mucho retorno. Y es que en este sector unos proveedores han abierto camino y otros se han aprovechado del camino.

Tratemos de ejemplificarlo para aclarar. En 1987 nadie hablaba de potencial en el mundo de la gestión de profesionales y algunos dábamos conferencias que intentaban (sin éxito) aclarar el concepto y abrir negocio. Recuerdo que me costaba explicar y definir el concepto potencial aplicado al capital humano. Hablé en AEDIPE, en el GREFF… en muchos foros despertamos interés y abrimos horizontes. Tan solo 10 años después era algo fundamental para la actividad de Recursos Humanos; pero los proveedores que habíamos abierto el camino llegamos agotados y otros se llevaron la facturación. Lo mismo, o parecido, ocurrió con el e-Learning… por no hablar de otras muchas modas, muy típicas de nuestro sector, que aparecen y son tan efímeras que mueren sin ni siquiera facturar.

Y es que en el campo del conocimiento aplicado a Recursos Humanos coexisten tres tipos de innovadores: Hay actores que mueren en el intento, otros que sobreviven a pesar del desgaste y una tercera tipología que entra con la confianza de mejorar y dar un toque de valor a lo que existe.

Yo prefiero esta última opción, si bien no está exenta de riesgos. El que afronta el reto de innovar en la tendencia existente debe estar capacitado y tener competencias y recursos para aportar un valor añadido a lo que ofrecen unos competidores experimentados y maduros. ¡Y esto no es nada fácil! Pero si es así, sin duda es la opción más rentable. Antes de acabar es necesario volver a aclarar que estamos hablando del entorno específico de los proveedores de conocimiento aplicado a los Recursos Humanos. En otros sectores en los que llegar primero es imprescindible, está claro que este axioma no aplica.

Manuel Yañez Reinaldo
manuel.yr@psicosoft.com