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Líderes termómetro, líderes termostato

Seguro que todos se acuerdan del “Be wáter, my friend” de Bruce Lee. Aquel anuncio de BMW nos tuvo a todos repitiendo continuamente la frasecita durante meses… y a muchos nos hizo reflexionar sobre el trasfondo filosófico del mandato: Con su “Be water” Bruce Lee nos recordaba que el agua puede ser adaptable, pero también contundente; puede ser flexible, pero igualmente capaz de cambiar la realidad a su paso.

Es igual que ser termómetro (que mide y se adapta a la temperatura) y ser termostato (que modifica la temperatura). Si aplicamos esta doble dimensión al liderazgo nos encontraremos con reflexiones interesantes que nos pueden ayudar a conocernos mejor como líderes y a poner más énfasis en las áreas que consideremos de mayor desarrollo.

El líder termómetro

El líder termómetro pulsa el ambiente y adapta su comportamiento a las circunstancias (según la temperatura, el mercurio sube o baja). Estas son algunas de las acciones que ponen en juego los ‘líderes termómetro’:

Analizar y planificar: La capacidad de análisis es fundamental para el líder. Conocer a su equipo, sus fortalezas y debilidades, cotejarlas con la misión del equipo y en función de ello proyectar la actividad con una buena labor de planificación.

Consultar y apoyar: Un líder fomenta la participación activa de su equipo, pregunta para contar con diferentes perspectivas y genera un intercambio de opiniones que incide en la importancia de la colaboración y apoya la aportación de ideas.

Crear mapas mentales comunes: Escuchar las preocupaciones de cada uno y tratar de encontrar un terreno común en el que convivir, incluso cuando las inquietudes y los modos de ver la realidad no coinciden plenamente. Eso es alinear mapas mentales.

Aprovechar la diversidad: Todo profesional tiene un talento y el líder tiene que aceptar el reto de encontrarlo e integrarlo en el equipo que gestiona. Sacar partido a las competencias diversas de un equipo heterogéneo es un auténtico desafío.

Convivir con los conflictos: Ya sean generados recientemente o heredados del pasado, los conflictos son inherentes a las relaciones humanas y profesionales. Entenderlos como algo natural y actuar como árbitro prudente es también tarea de líder.

Como puede apreciarse, no se ha definido aquí al ‘líder termómetro’ como un líder reactivo que se limita a describir y observar la situación; lo que se ha hecho es considerar como ‘termómetro’ las tareas imprescindibles que se engloban en una dimensión de management, de análisis y aprovechamiento activo de lo que se tiene en el equipo.

El líder termostato

El líder termostato determina el ambiente, influye decididamente y modifica las circunstancias (regula la temperatura a un determinado nivel). Estas son algunas de las herramientas de liderazgo que ponen en juego los ‘líderes termómetro’:

Reestructurar procesos: En función de la evolución de la propia realidad y del desarrollo de los miembros del equipo, el líder realiza una reestructuración permanente de los procesos. Es el cambio constante para mantener al equipo activo y eficaz.

Acordar prioridades y objetivos: Si antes hablábamos de analizar las cualidades de los profesionales, establecer conjuntamente con ellos las prioridades como equipo y los objetivos de cada uno es el paso natural que sucede a la labor analítica.

Dar Feedback: Herramienta fundamental de liderazgo. Establecer una cultura de feedback continuo y sincero mejora la efectividad e impulsa el desarrollo de cada profesional, siempre que se entienda como una oportunidad de mejora.

Delegar responsabilidades: Cuando se den las condiciones adecuadas (capacidad y motivación) el líder no debe tener miedo a delegar tareas y responsabilidades a sus colaboradores. Otro pilar del liderazgo que impulsa la productividad de los equipos.

Gestionar cambios: Un aspecto que demanda la irrupción del líder en su máxima expresión, capaz de dibujar el futuro inmediato, trasladar los beneficios del cambio y acompañar al equipo por la senda correcta.

En este caso, bajo el paraguas de ‘líder termostato’ aparecen las herramientas de liderazgo que demandan una influencia clara en los demás para generar credibilidad y conducir al equipo en la dirección correcta. Es la versión del líder que lleva el timón y modifica el rumbo de la nave para llegar a buen puerto.

Conclusión: “Be water, my firiend”

Ni uno ni otro… ¡Ambos! Esa es la sencilla conclusión que todos, seguro, hemos obtenido de esta diferenciación entre ‘Líderes termómetro’ y ‘Líderes termostato’. Combinar tareas de Management con herramientas de Liderazgo para conseguir acercarnos al líder que demandan los nuevos tiempos. Adaptación y actuación… como decía el mito Bruce Lee: “Be water, my friend”.

Raúl Colorado Moreno
raul.cm@psicosoft.com