Psicosoft - Londres 2012 y los 5 pilares del alto rendimiento

Londres 2012 y los 5 pilares del alto rendimiento

Por Raúl Colorado  – 

Los Juegos Olímpicos siempre serán paradigma de alto rendimiento. Su lema eterno “Citius, Altius, Fortius” (más rápido, más alto, más fuerte) atestigua el carácter superlativo del evento deportivo más importante del planeta: Se trata de rendir al máximo, con la máxima eficacia y en el momento justo.

Por eso los Juegos pueden ser –y son– un buen paralelismo del que obtener algunas lecciones para aplicar en la gestión de equipos profesionales. En estos días de mucha televisión y tensión competitiva, observar a los deportistas, equipos y entrenadores compitiendo en la cita olímpica puede desembocar en reflexiones muy útiles para cualquier manager que busque impulsar el rendimiento de su equipo de trabajo.

El titular ya adelanta que las conclusiones aparecen categorizadas en 5 pilares. Como los aros olímpicos: cinco. Están basados algunos en el deporte de equipo y otros en aspectos más individuales, como los propios Juegos Olímpicos. En cada caso aparecerá la clave obtenida vinculada al ejemplo deportivo del que surge:

  1. Rodearse de los mejores: Es una obviedad decir que en los Juegos Olímpicos están los mejores deportistas del mundo. De hecho, en las pruebas individuales existe un criterio totalmente objetivo para seleccionar a los deportistas para la cita olímpica (tiempos mínimos, marca personal…). Competir al lado de los mejores impulsa los resultados, de hecho es en los JJ.OO. donde los atletas consiguen sus mejores marcas personales y pulverizan records nacionales y del mundo.
    Los líderes inseguros y miedosos no se rodean de los mejores porque temen desnudar sus carencias ante profesionales excelentes; sin embargo, trabajar al lado de grandes profesionales exige lo mejor de ti mismo y dispara la eficacia profesional de los equipos de trabajo.
  2. Orientar con la menor complejidad posible: Ver en televisión al preparador de un deportista de élite resulta curioso. ¿Qué puede aportarle su entrenador a un atleta de primerísimo nivel como Usain Bolt, por ejemplo, en los momentos de alta competición? Pues, como explicó en una ocasión Bob Bowman, entrenador de Michael Phelps (otra megaestrella), lo que aportan es “estructura sencilla y detalles”.
    Trasladándolo al entorno profesional, parece imprescindible dar orientación para asegurar el alto rendimiento. Un profesional necesita tener claro el camino, pero la orientación ha de ser sencilla y el manager debe reducir al máximo la complejidad. Un buen líder debe asegurarse de que sus profesionales trabajan con el foco necesario: Comunicar periódicamente, con claridad y sencillez, para asegurar el éxito de sus equipos.
  3. Diferenciar el rendimiento: El equipo de baloncesto de Estados Unidos es un conjunto de estrellas que deslumbran individualmente en sus respectivos equipos de la NBA. Para que cada uno de ellos consiguiera con la selección olímpica los mismos números que alcanzan durante la temporada, necesitarían cinco balones y el triple de tiempo de juego en cada partido. Sin embargo, en Londres hemos visto a Kobe Bryant (por ejemplo) anotar 4 puntos frente a Túnez, cuando en la temporada NBA ha promediado 22. ¿Algún problema? Ninguno, porque el seleccionador Mike Kryzewski ha sido capaz de concienciar a cada estrella de lo que debe hacer para contribuir. Las megaestrellas NBA terminan contentos porque saben en qué facetas, más allá de la anotación, deben sumar para que su aportación sea considerada válida.
    Esta lección es clave en los equipos de trabajo profesional. ¿Qué es rendir y que es no rendir? Es fundamental que cada uno sepa por qué parámetros se mide su eficacia, qué se espera de él en el trabajo. Quizá no se trate únicamente, como en el caso de la selección de Estados Unidos, de renunciar al brillo de los focos, pero sí de tener claro qué debo hacer y cuáles son los indicadores que miden mi rendimiento en el equipo.
  4. Tomar decisiones lógicas: En los primeros días de los Juegos de Londres Francia le arrebató a Estados Unidos el oro en el 4×100 libres de natación. Mientras los americanos frivolizaban con la decisión de poner para la prueba a un cuarteto de estrellas entre los que estaban Phelps y Lochte (inicialmente no incluido), Francia tomaba la decisión natural y lógica de poner al nadador Yannick Agnel en el cuarto relevo. Fue la clave de la victoria.
    La cuestión no es tomar decisiones maestras o milagrosas, sino automatizar la toma de decisiones lógicas para dotar de rapidez al día a día y no ralentizar el funcionamiento del equipo. Sólo así la cotidianeidad llevará el ritmo adecuado y se evitarán las situaciones enquistadas, las reuniones eternas y esa indecisión casi patológica que sufren algunas organizaciones.
  5. ‘Alimentar’ a los profesionales: En un reciente reportaje sobre la alimentación de los deportistas en la Villa Olímpica, el especialista en nutrición Alex Popple (del equipo olímpico británico) hablaba, entre otras cosas, sobre las diferencias obvias entre la dieta de un nadador y la de un arquero. La información aportaba interesantes datos sobre lo que el atleta necesita comer durante el entrenamiento y durante los días de competición.
    El paralelismo profesional nos lleva aquí a pensar en el ‘alimento’ de los profesionales de alto rendimiento. Identificar qué tipo de retos satisfacen a cada persona e intentar (dentro de lo posible y de lo lógico) mantener su buen estado nutricional-profesional es fundamental para mantener un alto rendimiento. Existen muchas tipologías de profesionales y ‘alimentos’. ¿Pensamos alguna vez en qué es lo que motiva realmente a nuestros colaboradores a trabajar con entusiasmo? En esto cada uno es un mundo diferente, y puede haber diferencias notables como la del arquero y el nadador.

En resumen, de los Juegos Olímpicos salen estas 5 claves para impulsar el rendimiento de nuestros equipos a diario: Rodearse de los mejores, Orientar de manera sencilla, diferenciar el rendimiento, tomar decisiones de forma automatizada y mantener bien ‘alimentado’ al equipo.

 

Raúl Colorado Moreno
raul.cm@psicosoft.com